No se trata de saber si eres fuerte. Se trata de entender cómo lo eres: dónde aguantas, dónde cedes y qué dice eso de ti cuando la presión aprieta de verdad.
Tu mente nunca para del todo, eso ya lo sabes. Pero hay mil formas distintas de darle vueltas a todo, y no todas se parecen. Descubre cuál es la tuya.