¿Qué tipo de aficionado al ciclismo eres?
No se trata de cuánto sabes de ciclismo, sino de cómo lo vives. Diez preguntas para descubrir el tipo de aficionado que llevas dentro.
Sobre este test
Hay quien vive el ciclismo pegado a una hoja de cálculo, contando vatios y comparando cadencias como si fuera una ciencia exacta. Hay quien se planta al borde de la carretera desde las siete de la mañana solo para sentir el aire que deja el pelotón al pasar. Hay quien descubrió este deporte hace dos veranos y ya no puede hablar de otra cosa, aunque disimule delante de los veteranos. Y hay quien llora, literalmente, cuando un corredor se derrumba en la niebla de un puerto de montaña. Todos son aficionados al ciclismo. Ninguno lo vive igual.
¿Qué tipo de aficionado al ciclismo eres en realidad?
Este test no pregunta cuántos Tours ha ganado nadie ni en qué año se fundó tu equipo favorito. No hace falta saber pronunciar bien los apellidos flamencos ni recordar la clasificación de hace tres temporadas. Lo que este quiz de ciclismo intenta averiguar es algo más íntimo: qué buscas cuando enciendes la retransmisión un domingo de abril, qué te hace levantarte del sofá y qué te deja sin palabras cuando la carrera se rompe a cincuenta kilómetros de meta. Es una pregunta de emociones, no de memoria.
Porque el ciclismo admite formas de devoción muy distintas y todas son legítimas. Puedes seguir a un solo corredor durante toda su carrera y olvidarte del resto del pelotón. Puedes no entender nada de potencia media ni de vatios por kilo y aun así quedarte con la piel de gallina cuando alguien ataca en solitario bajo la lluvia. Puedes vivir el ciclismo desde la cuneta, con el ruido de las ruedas pasando a centímetros de tu cara, o desde el sofá, con tres pantallas abiertas y una hoja de estadísticas a mano. Ninguna manera de ser aficionado al ciclismo vale más que otra.
Este quiz puede revelar cuatro perfiles muy distintos. Está el Devoto de la Cuneta, que solo entiende la carrera cuando puede olerla y tocarla. Está el Recién Convertido, que lleva poco tiempo enganchado pero ya sueña con etapas de montaña. Está el Romántico del Sufrimiento, que ama el ciclismo precisamente por lo que duele, por el gesto roto de quien no puede más. Y está el Friki de los Datos, que necesita entender cada segundo con números para disfrutarlo de verdad. Cuatro maneras de querer lo mismo desde ángulos completamente opuestos, cuatro formas distintas de ser seguidor del ciclismo.
Cómo funciona este test sobre tu forma de vivir el ciclismo
Nueve preguntas te van a poner en situaciones muy concretas: una etapa de cinco horas sin ataques, un corredor sorpresa que gana sin que lo esperaras, un líder que se derrumba a dos kilómetros de meta, una temporada baja sin carreras que llenar. No hay respuestas correctas ni trampas técnicas. Solo hace falta que contestes con lo primero que se te pase por la cabeza, con lo que realmente sentirías tú, no con lo que crees que debería sentir un buen aficionado al ciclismo.
Descubrir qué tipo de seguidor eres no cambia cómo ves una etapa de montaña ni cómo vibras con un ataque a la desesperada, pero sí pone nombre a algo que quizá nunca te habías parado a mirar: por qué este deporte te engancha tanto y desde qué lugar exacto lo vives tú, como aficionado al ciclismo. Nueve preguntas, cuatro resultados posibles, y una sola forma de saber cuál es el tuyo. Juega y descúbrelo ahora mismo.